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viernes, 21 de diciembre de 2012

TORTAS DE RECAO




Si hay un dulce en la Región de Murcia que esté unido a la Navidad y que nunca pueda faltar es la torta de recao. Su receta se pierde en la noche de los tiempos y posiblemente su origen haya que buscarlo con la llegada de los árabes a la península Ibérica.

Ingredientes:
  • 1 1/2 kilos de harina. 
  • 1/2 kilo de almendra molida. 
  • 1/2 litro de aceite de oliva. 
  • 375 cc.  de anís seco. 
  • 1/2 vaso (de agua) de zumo de naranja. 
  • 1/2 kilo de azúcar. 
  • Raspadura de limón. 
  • 1/2 cucharada sopera de bicarbonato.
Elaboración:

Precalentamos el horno a 180º C.

En un cuenco resistente al calor ponemos la harina en forma de volcán. Ponemos el aceite de oliva en un cazo hasta que esté bien caliente. Vertemos el aceite hirviendo sobre la harina para que se escalde y mezclamos con una cuchara o espátula de madera (cuidado con no quemarnos).

Añadimos el resto de los ingredientes, primero los secos y luego los líquidos. Amasamos hasta obtener una masa homogénea y ligeramente pastosa (más bien seca). 

Tomamos porciones de pasta del tamaño de un huevo, la redondeamos y aplanamos en el centro. Con un dedo torneamos los laterales en forma de engranaje. Espolvoreamos con almendras picadas el centro de la torta.
En una bandeja de horno extendemos un papel sulfunizado (vegetal) o una lámina de silicona y colocamos las tortas. Introducimos en el horno hasta que estén doradas (20-30 minutos).

Una vez cocidas, las sacamos del horno y en caliente, vertemos un poco de miel en el centro de cada una. Se dejan enfriar sobre una rejilla. 

¡A comer!



MANTECADOS



Mantecados, polvorones, roscos de vino, alfajores, etc. son los dulces por excelencia de las fiestas navideñas y su elaboración van unidas indiscutiblemente a la gastronomía de Andalucía, aunque hoy en día se tomen en todas las mesas españolas. Elaborarlos en casa cada día es más raro, pero si los haces, el olor tan maravilloso que queda al cocerlos, quedará para siempre ligado a tus recuerdos con estas fiestas. 

Ingredientes:

  • 250 gramos de harina, 
  • 150 gramos de azúcar, 
  • 175 gramos de manteca de cerdo de buena calidad y fresca, 
  • 2 yemas, 
  • 1 c/c de canela, 
  • semillas de sésamo crudas o ajonjolí.

Elaboración:

En primer lugar hay secar la harina, para ello pondremos el horno a 100º C. Cuando haya tomado la temperatura introducimos una bandeja con la harina, bien extendida y la movemos para que se seque uniformemente, sin que llegue a tostarse, cosa que si haríamos si fuesen polvorones, por ejemplo (no cerramos la puerta del horno durante el proceso de secado). Sabremos que está seca cuando la harina esta muy suelta, sin que haya cambiado de color. Dejamos enfriar la harina completamente.

Precalentamos el horno a 185ª C.

Importante: todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente, no fríos.

En un cuenco mezclamos la manteca de cerdo con el azúcar y bate hasta obtener una crema muy fina y suave. Incorporamos la canela y un par de cucharadas de semillas de sésamo. Añadimos la harina seca (tamizada) y trabajamos hasta que este perfectamente unida a la mezcla anterior. Añadimos la yema de una en una y mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea, la trabajamos un poco. 

Pasamos la masa a una superficie de trabajo ligeramente enharinada y la estiramos con el rodillo dándole un grosor de un dedo aproximadamente.
Cortamos porciones de masa dándole forma de mantecado redondo con un corta pastas (sirve el canto de un vaso o taza), la cara superior la pasamos  por un plato con semillas de sésamo y los vamos colocando en la bandeja del horno cubierta con papel vegetal (de hornear) o una lámina de silicona.

Una vez preparados todos los mantecados, los metemos en el horno a cocer unos 15 / 20 minutos o hasta que estén dorados. Los dejamos enfriar sobre una rejilla metálica, después se pueden  envolver con papel  o guardarlos en una caja metálica (que no cojan humedad). Y a disfrutar.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

FLAOUNES (ΦΛΑΟΎΝΕΣ)



En Chipre, los greco-ortodoxos, toman tradicionalmente estos “panecillos” o empanadillas el Sábado de Pascua. Comienzan preparando el relleno el jueves por la noche, los hacen el viernes santo y los consumen al día siguiente.
Es curioso, pero tanto los ingredientes (con ligeras variaciones) coinciden con otras recetas del mediterráneo español, como son los flaons de Morella (Castellón) o el flaó de Ibiza (estas recetas se pueden encontrar en este blog).
El queso que utilizan en Chipre se llama pafitiko y se hace especialmente en la época de Pascua, sin embargo, puede ser sustituido por una mezcla de quesos chipriotas, tales como el halloumi o kaskavalli, o por queso griegos mytilinis ladotyri, graviera, kefalograviera y kefalotyri (este último, suele ser muy salado, así es mejor no añadir demasiado) o por una mezcla de quesos españoles como son el requesón, el queso de tetilla y un poco de parmesano italiano (la mezcla da en pego totalmente). Después de probarlos, ya me contareis…

Para la masa:

  • 500 gr. de harina aproximadamente.
  • 57 gr. de levadura fresca.
  • 4 cucharadas soperas de agua tibia.
  • 100 gr. de mantequilla
  • 1 cucharada sopera de azúcar.
  • 2 cucharaditas de sal.
  • 1 tacita de leche caliente
  • 3 huevos.


Para el relleno:

  • 200 gr. de requesón.
  • 100 gr. de queso de tetilla.
  • 50 gr. de parmesano.
  • 1 ½ cucharadita de levadura en polvo o impulsor.
  • 4 huevos.
  • 1 cucharada sopera de hojas de menta.
  • Un puñado de pasas de corinto (opcional).


Para adornar:

  • 1 huevo
  • 2 cucharaditas de semillas de sésamo.
Preparación de la masa:


En un cuenco amplio desleímos la levadura con un poco de agua tibia.
Añadimos la mantequilla, el azúcar, la sal y la leche caliente. Mezclamos bien y agregamos los huevos batidos y poco a poco la harina.
Trabajamos hasta obtener una masa firme. La tapamos con un paño limpio y la dejamos reposar en un lugar caliente.

Mientras tanto, mezclamos los ingredientes del relleno, batiendo primero los huevos y agregando la levadura, los quesos picados o rallados, las pasas de corinto (opcional) y las hojas de menta.

Ponemos entonces la masa sobre el mármol o una superficie lisa, limpia y seca y la estiramos con el rodillo hasta que tenga 1 cm. de grosor más o menos.

Cortamos círculos de 10 cm. de diámetro de masas. Ponemos en el centro de cada uno una cucharada sopera de relleno. Humedecemos los bordes y los doblamos 2 cm. sobre el relleno para formar una especie de tartaletas triangulares o cuadradas, dejando una pequeña abertura en el centro.


Los pasamos a una bandeja de horno, ligeramente untada en aceite, los cubrimos con un paño limpio y dejamos reposar 1 hora.

Pasado ese tiempo, encendemos el horno a 150º C. Batimos un yema de huevo con unas cucharadas de agua, untamos los flaounes y espolvoreamos con las semillas de sésamo.

Estando el horno caliente, introducimos los flaounes y los dejamos cocer unos 30 minutos o hasta que se doren.

Se sirven calientes o frío. Buen provecho.

miércoles, 18 de abril de 2012

ECCLES CAKES (PASTELES DE ECCLES)


Tengo un amigo que es de la opinión que si debemos salvar algo de  la cocina británica son sus pasteles y galletas. Hoy un clásico, los pasteles de Eccles. Hoy primero la receta y luego la historia.



Ingredientes:
  • 500 gr. de hojaldre (de la mejor calidad posible).
  • 25 gr. de mantequilla derretida.
  •  200 gr. de pasas de Corinto.
  • 50 gr. de fruta variada confitada.
  • 1 manzana rallada.
  • 100 gr. de azúcar moreno.
  • 1 cucharada de nuez moscada.
  • 1 cucharada de canela.
  • 1 pellizco de pimienta de Jamaica
  • ralladura de una piel de naranja rallada.
  • 1 yema de huevo

Elaboración:
  • En una cacerola, añadimos el azúcar y la mantequilla y cocinamos a fuego suave hasta que estén mezclados y disueltos.
  • Fuera del fuego, añadimos las pasas de Corinto, la fruta confitada picada, la manzana rallada, la nuez moscada, la canela, la pimienta de Jamaica y la ralladura de la naranja.
  • En una superficie ligeramente enharinada, extendemos el rollo de hojaldre  y cortamos discos de aproximadamente 0,5 cm de espesor y 10 cm de diámetro.
  • Disponemos una cucharada pequeña de relleno en el centro de cada círculo de hojaldre.

  • Humedecemos los bordes de la masa,  los llevamos al centro para unirlos hasta cerrar y formar una especie de saquito.

  • Les damos la vuelta y presione suavemente con la mano para aplanar ligeramente el pastelito.

  • Hacemos tres pequeños cortes paralelos en la parte superior de la masa para que al cocerlos no revienten en el horno (así tendrán el aspecto más tradicional).
  • En una taza mezclamos la yema de huevo con un poco de agua y pintamos la superficie del pastelito. Espolvoreamos un poco de azúcar por encima.
  • Los cocemos en un horno precalentado a 180º C. durante unos 30 minutos o hasta que estén dorados.
  • Los colocamos sobre una rejilla y los dejar enfriar. 
 
Historia de los pasteles de Eccles:

En 1793, James Birch, en su tienda situada en una esquina de camino a la vicaría de Eccles, comenzó a vender una especie de pequeñas empandas, planas, rellenas de pasas y especias que con el tiempo se conocerían como Eccles cakes (pasteles de Eccles).

Antes, en 1769, Elizabeth Raffald, ama de casa y propietaria de una confitería, escribió un libro de cocina muy influyente en su época, The Experienced English Housekeeper. El libro contenía una receta para empanadas "dulces" con ingredientes similares a los famosos pasteles Eccles de hoy. ¿Pudo James Birch copiar la receta del libro de Elizabeth Raffald?. No sabremos nunca la verdad. Pero sean cuales sean los orígenes de estos pasteles, James Birch fue sin duda la primera persona que se dedicó a la  venta y distribución comercial de ellos.

La receta original de la señora Raffald, para sus "empanadas dulces" de 1769, era un relleno hecho con gelatina (obtenido de pata de vaca), manzanas, naranjas, nuez moscada, yema de huevo, pasas de Corinto y coñac francés, todo ello envuelto en una masa de hojaldre que bien que podría freírse o cocerse al horno.

jueves, 12 de abril de 2012

PONCHE SEGOVIANO



En 1926, el confitero D. Frutos García Martín comenzó a comercializar este dulce en una pasteleria de la Plaza Mayor de Segovia ("El Álcazar"). A darlo a conocer fuera de Segovia lo animó entre otros el rey Alfonso XIII, el último Borbón que veraneó asidamente en la Granja. El monarca aconsejó al confitero presentarlo en la Exposición Universal de Barcelona de 1929 donde obtuvo la medalla de oro. Esta tarta, indudablemente, recoge toda la tradición repostera de todas las comunidades que han vivido en Segovia: cristianos, árabes y judíos.
Sin lugar a dudas, es mi postre favorito.


Ingredientes:

Para el bizcocho:
125  grs. de harina.
125 grs. de azúcar.
4 huevos (deben estar a temperatura ambiente).
Ralladura de limón

Para el almíbar:
100 ml. agua.
100 grs. de azúcar.
1 copita de vino moscatel o mistela o vino de pasas o vino dulce.

Para la crema pastelera:
250 ml. de leche.
75 grs. de azúcar.
25 grs. de harina de maíz.
2 yemas de huevo.
Una ramita de canela.

Para la masa de mazapán:
200 grs. de almendras molidas crudas.
125 grs. de azúcar en polvo o glas.
2 ó 3 cucharadas de agua.
Azúcar en polvo para espolvorear.

Elaboración: 

Del bizcocho:
Forramos con papel vegetal un molde cuadrado (o una bandeja de horno) y reservamos (si no disponemos de papel vegetal, untar el molde con mantequilla y espolvorear de harina). Precalentamos el horno a 180º C. En un bol batimos los huevos enteros con el azúcar como unos 20 minutos, hasta que dupliquen su volumen y la mezcla esté bien esponjada y preparada (se conoce el punto porque cuando levantemos el batidor formará columnitas que al caer tardan en desaparecer); incorporamos en varias tandas la harina tamizada con la espátula, removiendo de abajo arriba, en forma de ochos y suavemente. Agregamos la ralladura del limón.  Vertemos en el molde la masa y horneamos a 180º hasta su perfecta cocción (dependiendo del horno, tardará de 30 A 40 minutos).

Del almíbar:
En un cazo, ponemos el agua  con el azúcar a calentar, removemos suavemente hasta disolver perfectamente el azúcar y dejamos hervir durante 5 minutos. Fuera del fuego añadimos la copita de moscatel (sustituible por licor de almendras o güisqui DYC –es segoviano-)

De la crema pastelera:
En un cazo, ponemos a calentar 200 ml. de leche junto con la rama de canela (opcional: si le añadimos una pizca de haba de tonka rallada quedará un sabor único y diferente) y llevamos a ebullición. Mientras, echamos la harina de maíz en un vaso y le añadimos 50 ml. de leche fría, removemos hasta su completa disolución. Aparte batimos las yemas de huevo junto con al azúcar hasta que estén blanquecinas. A este batido le incorporamos la leche en la que hemos disuelto la harina de maíz. Retiramos la leche del fuego y, en forma de chorrito sin dejar de remover, vertemos sobre el batido de huevos. Echamos todo sobre un cazo y ponemos a fuego suave, removiendo, hasta obtener una crema.

De la masa de mazapán:
En un bol, mezclamos la almendra molida cruda (textura harina) con el azúcar en polvo; le añadimos unas cucharadas de agua templada y amasamos hasta obtener una pasta compacta. Tapamos con papel film e introducimos en el frigorífico, al menos, durante una hora.

Montaje del ponche:
Cortamos el bizcocho en dos rectángulos iguales. Para que nos quede más esponjoso, una opción es con mucho cuidado descortezarlo con el cuchillo. Ponemos uno de los rectángulos sobre la base donde vamos a servir el ponche y pintamos con el almíbar. Dividimos la crema pastelera en dos mitades y cubrimos con una de ellas el rectángulo, hay que ser generosos con la capa para que resulte más rico. A continuación, sobre la crema pastelera ponemos el otro rectángulo de bizcocho y repetimos la operación: pintamos con el almíbar y cubrimos con la otra mitad de crema pastelera. Reservamos

Ahora es el momento de extender la masa de mazapán hasta alcanzar una superficie lo suficientemente grande que nos permita cubrir todo el pastel, incluidos los laterales. Ponemos la bola de mazapán entre dos papeles vegetales y lo extendemos con un rodillo. La manera tradicional, es sobre un mármol espolvoreado ligeramente con azúcar en polvo (incluido rodillo) ir estirándolo uniformemente y dándole giros de 90º. Una vez estirado, se retira el papel superior y cubrimos la parte superior del pastel (recuerda que la última capa es de crema pastelera para que el mazapán tenga mas agarre)  mientras cubre perfectamente los laterales. Retiramos la segunda capa de papel, apretamos suavemente hasta forrar todo el ponche. Retiramos el mazapán sobrante cortándolo con un cuchillo afilado.

Espolvoreamos con abundante azúcar en polvo todo el bizcocho y quemamos con el hierro caliente adecuado, decorando con un emparrillado el ponche (forma tradicional).

Se debe conservar en nevera.